Dom 16 de Junio 2019

21 días de dar felicidad | Día 13: Compartir es uno de los más valiosos valores que se pueden fomentar

Un grupo de niños de escasos recursos de la aldea El Paraíso en Palencia pudo experimentar lo que se siente abrir las manos para dar un enorme abrazo, un regalo y unas palabras con dedicación especial, esto gracias a Andrea Castellanos y un grupo de voluntarios que les enseñaron la importancia de la gratitud que se genera con el acto de dar a los demás.

Por José Dávila y Fernando Magzul

Un grupo de niños y jóvenes de la aldea El Paraíso en Palencia aprendió el valor que existe en poder compartir algo con alguien más y generar felicidad en la otra persona. Esto gracias a Andrea Castellanos y un grupo de voluntarios. (Foto Prensa Libre: Fernando Magzul)
Un grupo de niños y jóvenes de la aldea El Paraíso en Palencia aprendió el valor que existe en poder compartir algo con alguien más y generar felicidad en la otra persona. Esto gracias a Andrea Castellanos y un grupo de voluntarios. (Foto Prensa Libre: Fernando Magzul)

“Ver el rostro de la persona a quien le entregan el regalo es ver el semblante de felicidad que pueden lograr cuando le dan algo a alguien”, dice Andrea Castellanos, quien desde hace nueve años trabaja junto al grupo de voluntarios de la asociación Luz del Paraíso en beneficio de un grupo de niños de escasos recursos de la aldea El Paraíso, en Palencia.

Andrea cuenta que a lo largo de este tiempo han organizado varias actividades para los niños. Les dan soporte a diario que va desde útiles escolares, comida y víveres, pero que en esta ocasión quisieron hacer algo diferente y enseñarles a los pequeños la satisfacción que existe en dar algo a los demás.

Utilizaron los 21 Días de Dar Felicidad para recalcar un acto que no es nada sencillo, pues requiere de voluntad y empatía hacia el prójimo.

Los pequeños de la aldea La Esperanza en Palencia disfrutaron de un intercambio de regalos en el que fabricaron sus propias tarjetas. (Foto Prensa Libre: Fernando Magzul)

“Me impactó mucho ver cómo les cuesta expresar lo que sienten, estaban muy nerviosos a pesar de que se conocen”, dice Andrea, quien cuenta que la parte más emotiva de la actividad fue ver como los pequeños fabricaron sus propias tarjetas y forraron sus propios regalos, esos que iban a darles a sus compañeros.

“No están acostumbrados, pero vi las tarjetas que hicieron, en verdad se esforzaron”, cuenta la voluntaria, quien no pudo dejar de emocionarse al ver el esfuerzo que realizaban para fabricar las tarjetas más llamativas y forrar los regalos fijándose hasta en el más mínimo detalle.

Una gran familia

“Como hay hermanos -en el grupo-, casualmente les tocó en el intercambio a dos de ellos, expresaron que se querían mucho y se dijeron que era bueno estar en la misma familia”, comenta Andrea, quien agrega que “son niños muy agradecidos, nunca ven el valor del regalo, se fijan en el gesto de la persona que se tomó el tiempo para llevarles algo”.

Los pequeños, además de recibir regalos, fueron retados a demostrar su cariño escribiendo mensajes especiales en tarjetas que fabricaron con sus propias manos. (Foto Prensa Libre: Fernando Magzul)

“Lo más importante es que todos tenemos algo que dar, no importa dónde, no tiene que llegar uno a una casa hogar o un lugar en específico. Hay gente que necesita amor y todos podemos dar por lo menos un buen gesto”, menciona la joven administradora.

Añade que ha visto crecer a estos niños y jóvenes y  que tres de ellos no estuvieron presentes porque ya se graduaron y tenían que trabajar, pero que son de los más entusiastas y están ahí en todo momento para motivar a los que aún están en la escuela.

La actividad que empezó entre tijeras, tape, marcadores y papel, terminó rompiendo barreras entre los más pequeños, demostrándoles lo valiosos que son al poder compartir con los demás, entre abrazos y sonrisas, algo muy especial.

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Día 3: Sonrisas entre lienzos y pinturas

Día 4: Sueños que llevan amor y alegría

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Día 6: Amigas se unieron para dar cobijas al prójimo

Día 7: “Ver sus sonrisas no tiene precio”

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Día 9: Una convivencia llena de amor y vida para niños con cáncer

Día 10: Dejaron su caja de lustre para recibir una sorpresa llena de comida, regalos y risas

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